Es el único país americano en el que no queda un indio vivo. Durante los primeros siglos de colonia fue un trozo de tierra bastante olvidado: sin oro, sin plata, solo tenía algunas almas salvajes que salvar por los sacerdotes. Y las susodichas almas no estaban muy por la labor.
Durante la colonia fue un territorio util solo para que se multiplicaran las vacas y los toros cimarrones cazados por gauchos, subsistieran los contrabandistas y para que los ejércitos coloniales de España, Portugal e Inglaterra se mataran entre ellos, cuando no estaban cazando indígenas o esclavos fugados. La capital se funda en 1726, para que los soldados españoles tuvieran donde acuartelarse sin grandes riesgos de ser asediados. Cumplió el papel en varias ocasiones. A partir del siglo XIX los mercaderes ingleses compraran aquí el cuero que trabajaran en Manchester o Liverpool, para venderlos otra vez, mucho más caro, en su lugar de origen.
La guerra de independencia se hizo por su cuenta, una guerra de verdad popular, de indios, negros fugados, gauchos pobres y campesinos en armas contra España y contra la naciente burguesía. Una guerra en la que se hace la primera reforma agraria de América, se expropian los latifundios de otros libertadores para repartirlos entre los que jamás han tenido ni tendrán el nombre de una plaza o calle o colegio. Una guerra que después sería aprovechada por otros.
Luego, esta tierra sería desgajada para abrir el comercio inglés, para inundar de mercancías extranjeras el país y crear una economía dependiente. El siglo XIX y principios del XX hace nacer un potente movimiento obrero, nutrido principalmente de la emigración europea, que en 1910 dará a luz al Partido Socialista y, once años después, al Partido Comunista. La fuerza de la izquierda política, los sindicatos y los movimientos sociales será la excusa para el golpe de estado de 1973, respondido con una huelga general de 15 días desarticulada brutalmente. Hasta 1985, este país será una inmensa cámara de torturas y un banco de pruebas para la implantación del neoliberalismo. La alternancia tradicional entre el partido de la oligarquía mercantil y de la burguesía agraria se rompería en el 2004, con la llegada al gobierno de una gran coalición de izquierdas.
El viernes martes me largo tres meses a Paysandú, Uruguay. Tiene buena pinta.